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Terra
La Coctelera

Lo de casa siempre es lo mejor.

Paco | 3, may

 

Sin entrar en otros aspectos y centrándome solamente en el terreno deportivo y más concreto en el fútbol, observo que en España siempre valoramos más lo que viene del exterior que lo que tenemos en casa y en concreto en lo que respecta a los entrenadores, hemos visto como temporada tras temporada vienen técnicos extranjeros, muchos de los cuales no aportan absolutamente nada al crecimiento de nuestro fútbol y lo que es más grave, tienen menos nivel que los entrenadores españoles.

No citamos nombres, pero algunos han hecho los cursos de entrenador de un día para otro, otros tiene una titulación de dudosa procedencia y a otros les han regalado el carné por que en su momento fueron futbolistas famosos. Y aquí como nos gusta hacer el Quijote seguimos picando pagando el doble por lo que viene del exterior cuando lo de casa es mejor y más barato.

Hay sin embargo entrenadores extranjeros que en su momento aportaron muchas cosas a nuestro fútbol, pero hubo otros que no estaban para entrenar ni a un equipo de barrio. A ver si los presidentes de los clubs se dan cuenta de una vez por todas, que los entrenadores españoles tienen la suficiente capacidad y nivel para estar a la altura de los mejores y que no hace falta viajar mucho para encontrar técnicos que ocupen con garantías más que suficientes los banquillos de nuestros equipos.

Paco Arias 

Formación On-Line

El cambio en el último minuto.

Paco | 18, abr

 

Hay periodistas que dicen en relación a los entrenadores, y en el momento que estos realizan un cambio cuando ya queda muy poco tiempo para finalizar un partido, que esa acción supone una falta de respeto, hacia el futbolista que entra como sustituto en el terreno de juego.

Quienes tienen esa opinión, ni siquiera consideran la posibilidad de que el técnico de turno, ejerciendo su derecho para desarrollar con total libertad su trabajo, tenga la intención simplemente de perder tiempo.

Si el jugador que entra en el campo cuando apenas quedan un par de minutos para acabar el partido, consigue un gol, y con ese tanto su equipo logra la victoria, no solo habrá realizado una gran aportación al colectivo (que siempre es lo más importante), también a nivel individual verá muy reforzada su autoestima, y ésta, es una situación real que sucede en muchos momentos dentro de la competición futbolística.

Marcar un gol en el último minuto, llevando apenas unos segundos en el rectángulo de juego, no es algo que se pueda considerar ciencia-ficción, en absoluto.

Cuando lo anteriormente expuesto sucede ¿se seguirá pensando, que el entrenador está ofendiendo de alguna manera al futbolista que utiliza como sustituto?

Lo primero en lo que se debería de pensar es en el bien del equipo,  que está siempre por encima de cualquier egoísmo personal o de intereses particulares que antepongan las individualidades al beneficio de la colectividad.

Si un jugador disputa tan solo un minuto de juego (o incluso menos) y consigue marcar un gol que permite a su equipo lograr los tres puntos en disputa, la posible falta de respeto por parte del técnico hacia el futbolista, ni se plantea, vamos, que se diluye más rápido que un terrón de azúcar en una taza de café, y al final a lo único que suena es a chiste, pero de los que no tienen gracia.

Si además el jugador presuntamente ofendido, se revaloriza deportivamente por la consecución de ese tanto in-extremis y también a nivel personal ve elevado de forma considerable, su estado de ánimo ¿Qué se puede objetar al cambio efectuado por el entrenador cuando el partido está a punto de finalizar?

Decir también, que esto valdría igualmente si el futbolista que entra a jugar, no consigue ningún gol, pero sale con una misión concreta que su técnico le ha encomendado y cumple con ella, aunque sea tan solo unos segundos.

Son muchas las tareas que el entrenador le puede encargar al sustituto, desde realizar un marcaje a un determinado jugador contrario, defender una estrategia, tratar de conservar el balón el mayor tiempo posible o sencillamente, la ya comentada de perder la mayor cantidad de tiempo que se pueda, hasta el pitido final. Todas ellas, según el desarrollo del partido, pueden convertirse en aspectos claves y determinantes para lograr una victoria o evitar una derrota.

Cualquier misión que el mister encomiende es importante, aunque quede muy poco tiempo y ningún futbolista ha de sentirse menospreciado por ello, otra cosa es la eficacia o no, de la sustitución en base el resultado obtenido con ella, eso depende del acierto por parte del entrenador, dejando al margen el tiempo que quede de juego.

Lo que si es seguro y estamos convencidos de ello, es que ningún técnico de la categoría que sea, saca a un jugador al campo con la intención de cometer hacia él una falta de respeto haciéndole jugar tan solo unos minutos.

Paco Arias

Fútbol Trainer. El Entrenador de Fútbol

Los buenos ejemplos.

Paco | 9, abr

 

No es necesario para triunfar como entrenador de fútbol haber sido antes un futbolista destacado o simplemente aficionado y tenemos muchísimos ejemplos afortunadamente de cómo entrenadores que no pasaron de categoría juvenil en su época de jugadores, son hoy en la actualidad cotizados técnicos de primera división en la liga española e incluso en la de otros países.

Sin embargo lo que si es importante, yo diría que imprescindible, es que para ser entrenador hay que ser antes deportista en toda la extensión de la palabra y cuando me refiero a deportista, no estoy hablando dentro del campo profesional, vale con ser un aficionado normal, al que le guste hacer deporte, practicar algo de ejercicio y en definitiva ser una persona que se mantenga minimamente en forma y en un estado de vida saludable.

Este articulo esta especialmente dirigido a los entrenadores jóvenes, a los técnicos principiantes que empiezan su actividad futbolística en los banquillos de cualquier equipo  de categorías de base y queremos recordarles a todos ellos lo importante que es "dar ejemplo" a sus jugadores, niños y adolescentes que buscan muchas veces en su entrenador un espejo en el que mirarse sobre todo en determinadas cuestiones tanto a nivel personal como en actitudes y hábitos deportivos que tienden a imitar.

Si un entrenador es joven, lo lógico es que su apariencia física y su estado de forma sean los correctos en relación a su edad, salvo que la persona en cuestión tenga condicionantes de diverso tipo que limiten su capacidad de movimiento, enfermedades, lesiones o cualquier otro problema que le impida como practicante realizar actividades deportivas o cualquier tipo de ejercicio físico, eso no quiere decir que esto les incapacite totalmente para ejercer como entrenadores o técnicos en diferentes disciplina deportivas.

Aquí queremos referirnos especialmente a aquellas personas que están perfectamente sanas y no tienen ningún impedimento físico, que quieren ser entrenadores o ya ejercen como tales y que siendo jóvenes no cuidan su condición y aspecto físico cuando en este apartado deberían ser un ejemplo para los jugadores que dirigen.

¿Como le dices a un niño que corra si a ti no te ve hacerlo nunca?

¿Como le dices a un chico que debe de comer menos por que esta alto de peso cuando a ti te sobran 10 o 12 kilos y no cuidas para nada tu alimentación?

¿Como le puedes pedir a tus jugadores que se esfuercen y se muevan continuamente durante un partido cuando tu eres el ejemplo personificado del sedentarismo pues te pasas los entrenamientos casi sin moverte o incluso viéndolos sentado desde el banquillo?

Si eres entrenador de base donde los medios suelen escasear, por lo menos si lo comparamos con los equipos profesionales, tendrás que desempeñar diferentes funciones dentro de la preparación de tu equipo. No eres, por ejemplo, el entrenador del Real Madrid, que tiene tres o cuatro preparadores físicos a su disposición.

En tu equipo el preparador físico eres "tu mismo", algunas veces tendrás que correr con tus chicos, otras veces hará falta enseñarles determinado ejercicio físico y habrás de realizarlo tu primero a modo de ejemplo para que tus pupilos vean como se hace y si tu no estas minimamente en forma, en algunas ocasiones no podrás hacer ni tan siquiera la repetición del ejemplo y en otras ocasiones, por realizar un esfuerzo al que no estas acostumbrado correrás el riesgo de lesionarte, y lo menos malo que te puede suceder es que al día siguiente te encuentres con las agujetas propias del que no esta acostumbrado a realizar ni la mas pequeña actividad física.

No cabe duda que la imagen de un entrenador gana en respeto por parte de sus jugadores cuando ven que su técnico esta en forma, es deportista y hace ejercicio, por supuesto que no es suficiente con eso, el entrenador ha de tener otras muchas cualidades para ganarse la consideración de la plantilla, pero lo anteriormente dicho ayuda y no es lo mismo dar una imagen en consonancia con la profesión o actividad que uno desempeña dentro del deporte, que dar otra completamente contraria a lo que este representa , cuando alguien ejerce como técnico (de cualquier disciplina) y presenta un aspecto bastante descuidado sobre todo en cuanto a exceso de peso, que además de perjudicial para su salud, por muy preparado que este en lo que a conocimientos se refiere, hacen que en su caso, la teoría y la practica vayan por caminos totalmente divergentes.

Ejemplos:

¿Que imagen da un medico que fuma delante de sus pacientes?

¿Que pensarías si tu profesor de auto-escuela se salta los semáforos en rojo?

¿Te fiarías de un nutricionista cuando vas a su consulta para que te ponga a dieta para adelgazar y ves que se trata de una persona obesa?

¿Si vas a realizar un tratamiento para evita las caída del cabello y ves que el supuesto especialista esta completamente calvo, que pensarías?

"No vale eso de decir, haz lo que yo te digo y no lo que yo hago, psicológicamente no resulta muy efectivo".

 Seminario Entrenadores. 

   "Formación Básica, Orientación Pedagógica y Asesoramiento Técnico para Entrenadores Principiantes / Debutantes"

Imaginación versus Adoctrinamiento.

Paco | 25, mar

          

El entrenador de Fútbol-Base que va a trabajar dentro de una Metodología-Filosofía del Club-Escuela de Fútbol  u Organización Deportiva en la que desarrolla su actividad como técnico  es fundamental que esté identificado con el estilo de trabajo que se pretenda desarrollar, pero eso no quiere decir que el entrenador sea un autómata que ejecute su función mecánicamente.

 

A mi juicio existen dos clases de entrenadores en estos niveles:

 

1) "El Entrenador-Funcionario":

 

Que le dan una programación escrita y/o en soporte audio-visual y la lleva a cabo de una forma disciplinada pero poco creativa. Con el tiempo corre el riesgo de caer en la monotonía y eso le acaba provocando generalmente una falta de ilusión a la hora de realizar su labor que termina muchas veces contagiando negativamente a los jugadores que entrena.

 

A parte es tipo de técnicos no son dados a aportar nada nuevo a la metodología y aprendizaje que se pretende llevar a cabo pues no generan nuevas  ideas y tampoco son dados a realizar innovaciones en sus entrenamientos haciendo cosas diferentes  aunque sea dentro de una línea de trabajo definida y programada.

 

 

2)"El Entrenador-Imaginativo":

 

Que desarrolla su actividad dentro de la "línea/estilo" que se quiere con arreglo a una determinada metodología, pero aportando siempre nuevas ideas, mejorando lo establecido y utilizando su imaginación, lo que sin duda alguna favorecerá también el desarrollo creativo del futbolista y el sistema de trabajo utilizado. Esto no quiere decir que haya que trabajar de forma improvisada, al contrario la planificación es fundamental, pero dentro de lo programado hay que dejar un margen para improvisar en un momento dado ("Improvisación Planificada"), que muchas veces simplemente se consigue aplicando determinadas variantes a lo habitualmente establecido.

 

 

Enlazando con lo anteriormente expuesto, esto nos lleva a diferenciar igualmente las dos vertientes que a modo de enseñanza definen el criterio pedagógico de unos y otros.

 

1-"Pedagogía Intervencionista":

 

Es el ejemplo claro de esos entrenadores que continuamente está diciéndoles a los jugadores lo que tienen que hacer en cada momento. Tanto en los entrenamientos como en los partidos.

 

Pueden saber mucho de fútbol, incluso haber sido grandes futbolistas, tener enormes conocimientos sobre la materia pero no aciertan a la hora de transmitir correctamente lo que saben, hablan y hablan sin parar, disfrutan escuchándose a ellos mismos, pero realmente ¿Están enseñando?, ¿El niño/joven está aprendiendo?

 

Creo sinceramente que no, o al menos como debieran. No se está enseñando al futbolista a pensar y eso a mi juicio es importantísimo. Se le está diciendo continuamente lo que tiene que hacer pero no se le enseña a buscar soluciones  para que resuelva las distintas situaciones que se le presentan en el desarrollo del juego.

 

 

2-"Pedagogía Creativa":

 

Desde esta propuesta enseñamos a los futbolistas desde pequeños a que piensen. Eso no quiere decir que no les digamos lo que tienen que hacer o no los enseñemos a hacerlo, pero buscando en todo momento que ejerciten su imaginación, que sean creativos, les acostumbramos a que vayan teniendo de forma progresiva un mayor arsenal de soluciones para aplicar en cada momento.

 

Al futbolista se le plantea el Como, Donde, Cuando y Porqué ha de hacer las cosas. Lo obligamos a utilizar su cerebro, es un entrenamiento mental con aplicación práctica al juego. Procuramos darle Herramientas para que el mismo aprenda a resolver los problemas en vez de Solucionárselos.

 Curso Básico Entrenadores.

 

Espejos en los que no mirarse.

Paco | 4, mar

 Se supone que un futbolista profesional de los considerados de primer nivel , no solo cobra (espléndidamente, por cierto) para demostrar sobre un terreno de juego sus virtudes con el balón en los pies , también para mantener un comportamiento y una educación que cualquier deportista debe de tener siempre presente en el ejercicio de su actividad y más si pertenece al grupo de los llamados de elite que son seguidos por miles de niños y jóvenes a los que en cierta medida están obligados a dar un buen ejemplo. Lamentablemente hay algunos profesionales (?), que están en la mente de cualquier aficionado, que no saben comportarse dentro de una cancha con la mínima educación exigible, y esto no sólo  vale para un deportista, lo hago también extensible para cualquier persona. Cuando su entrenador los sustituye en el transcurso de un partido, ejerciendo libremente las responsabilidades y derechos de su cargo, dicho sea de paso, lo encajan negativamente y algunos ya no es cosa de que pongan mala cara, salen del campo protestando, otros miran a su técnico con aspecto desafiante, algunas incluso hasta se encaran con él y alguno más osado lo recrimina y hasta le insulta. Otros, no por eso menos mal educados, le niegan a su entrenador la mano cuando este se acerca a felicitarlos. Si este es el espejo deportivo en el que se han de mirar nuestros pequeños futbolistas mal ejemplo les estamos dando para cuando sean mayores.

 

Talleres Entrenadores.

   Taller Nº 1: "Niños de 4 a 7 años".

   Taller Nº 2: "Niños de 8 a 10 años".

   Taller Nº 3: "Niños de 11 a 14 años".

El fracaso. ¿Mito o realidad?

Paco | 24, feb

 El afamado psicólogo americano Wayne W.Dyer autor de libros de gran difusión tan conocidos como "Tus zonas erróneas" ó "Diez secretos para el éxito y la paz interior", dice que el fracaso es sólo una ilusión y pienso realmente que está en lo cierto.

Veamos un ejemplo con el fútbol. Si un jugador durante un partido tira a puerta tratando de conseguir un gol pero el balón se va a la grada y por ese fallo no se logra ganar, se puede pensar que eso es un fracaso y más si el partido es de vital importancia, pero analizando las cosas con frialdad simplemente se podría decir que es un hecho que ha producido un resultado, no un fracaso.

Se puede fallar un gol a puerta vacía, pero por muy llamativo que haya sido ese fallo nunca se debe de analizar en términos de fracaso, por que eso siempre va a condicionar las acciones posteriores que se vayan a realizar . Siempre hay que volver a intentarlo de nuevo y olvidarse del error anterior.

Volviendo a Wayne W.Dyer, dice que el fracaso es solamente una valoración y una cuestión de opinión, por lo tanto y en concreto en el fútbol, y esto vale para jugadores y entrenadores, no nos dejemos llevar por las valoraciones que realicen los demás. Que nadie nos haga creer que hemos fracasado en algo cuando un fallo simplemente es el resultado de una acción que hemos realizado y que siempre tendremos la oportunidad de volver a ejecutar correctamente, otra cosa es la importancia que queramos darle.

En muchas ocasiones no son los demás y es uno mismo el que se predispone a lo que creemos que es un fracaso, por eso hay que evitar en todo momento esos pensamientos negativos que nos encaminan directamente a que las cosas  salgan mal por que producen ansiedad y depresión y eso nos condiciona enormemente.

Es el ego en estos casos un mal aliado por que nos atemoriza la idea de que digan de uno que es un fracasado y esa vergüenza puede con nosotros por que nos provoca angustia sólo de pensar que uno no va a estar a la altura de las circunstancias y esto en el terreno deportivo se da continuamente.

Si tomamos como  referencia a los futbolistas existen determinados pensamientos que llamaríamos irracionales que les acompañan antes de un partido y que se deberían de reemplazar por otros más positivos para evitar esa sensación de fracaso.

 Antes del partido:

 Ejemplo "A": "Un futbolista quiere realizar un gran partido para que el entrenador quede satisfecho con su rendimiento, de lo contrario piensa que si su juego no ha sido lo suficientemente bueno, no va a volver a jugar de titular el próximo partido".

 Pensamiento +: "El futbolista piensa en jugar el partido lo mejor posible y si le salen las cosas mal siempre volverá a tener otra oportunidad de volver a jugar de titular y seguro que las cosas le saldrán mejor".

 Después del partido:

 Ejemplo "B". "El futbolista piensa que debería de haber entrenado mejor antes de jugar el partido, cree que ha hecho el ridículo, se lamenta de haberse esforzado poco en los entrenamientos y se siente culpable de la derrota de su equipo".

 Pensamiento +: "Voy a trabajar más  y mejor en los entrenamientos para estar a tope en el próximo partido, se que lo puedo hacer mucho mejor y tanto las victorias como las derrotas son un trabajo de todo el equipo".

 Para terminar, me gustaría decir que es muy importante cuando se producen malos resultados ó se cometen errores que se juzguen siempre los hechos con frialdad y que se procuren eliminar términos absolutistas y drásticos que se suelen dar en el deporte como expresiones de "este es un partido a vida ó muerte" ó "nunca volveremos a tener otra oportunidad", eso solamente sirve para añadir una dosis de presión "extra" que no beneficia en nada.

 Microcurso Entrenador (3).

 "El Trabajo del Entrenador y sus Cualidades como Director de Equipo".

La Ley del Embudo.

Paco | 21, feb

 

Aunque a uno ya no le coge de sorpresa casi nada de lo que lee en la prensa, escucha en la radio o ve en la televisión, todavía me sigue sorprendiendo el enorme trato discriminatorio que algunos periodistas (algunos no lo son) dispensan a los entrenadores y en función de la situación que acontezca, juzgan determinados hechos y acontecimientos de una forma totalmente parcial y absolutamente injusta, impropia de profesionales (los que lo sean) que como objetivo fundamental de su actividad han de ser siempre o al menos procurarlo, completamente objetivos en sus apreciaciones.

Me estoy refiriendo en concreto a que por desgracia en el fútbol, el entrenador es siempre el que suele cargar con toda la culpa cuando un equipo va mal y por tanto es el primero que se va a la calle cuando esto sucede. Ahí, si es el culpable, por lo que se ve el único, aunque los directivos, para justificarse suelen utilizar eso tan conocido y tan zafio, de que se echa al entrenador por que es más fácil tomar esa decisión, que despedir a toda la plantilla. Sin embargo cuando un equipo va bien y se nota claramente la mano del entrenador como director de ese equipo tanto en el aspecto deportivo como de conductor del grupo a nivel humano, esos mismos periodistas que cuando aparecen los resultados negativos persiguen con saña al técnico y lo acusan de todos los males, no quieren reconocer cuando el trabajo del entrenador es realmente positivo, el mérito que éste  tiene y se escudan  en que son los jugadores solamente los que merecen el reconocimiento por los triunfos conseguidos.

¿En qué quedamos?, si un entrenador no interviene en los aciertos por que la clave está en tener buenos jugadores y a ellos se les debe todo lo bueno que ocurra sobre un terreno de juego, cuando esos mismos jugadores lo hacen rematadamente mal, ¿por qué ahora sí es culpa del entrenador?

Es la "Ley del Embudo" que algunos utilizan en función de lo que les interesa en cada momento y por lo que se ve, ese embudo se lo colocan en la cabeza de tal forma que les tapa los ojos y realmente no ven la realidad de las cosas o no quieran verla, que para el caso da igual.

 Microcurso Entrenador (2).

 ("El Entrenador y su Relación con Padres y Directivos").

El fútbol es así.

Paco | 8, feb

El fútbol no deja de sorprenderme un día sí y otro también, por sus manías, por sus tópicos, por muchas situaciones reiterativas que de forma negativa se dan una temporada tras otra, por el enorme despilfarro que los clubs realizan con fichajes de presuntos "cracks" que muchas veces no llegan ni a ser jugadores medianamente aceptables para jugar ni en tercera división, por decisiones inauditas, caprichosas y absurdas de dirigentes incompetentes que están más pendientes de lo que leen en los periódicos deportivos que de gestionar al club que representan con un mínimo nivel de inteligencia.

Con el hilo kilométrico de esta incapacidad manifiesta de la que muchos hacen gala podríamos dejar que la cometa del despilfarro y la incoherencia llegara al cielo y se pueden poner mil ejemplos de lo que digo y lo malo es que algunos hasta ven normal lo que sucede, ya que de otra forma no se explica que no se tomen medidas, que me atrevería a decir, tendrían que ser a nivel de consejo de ministros.

Hace poco y no vamos a dar nombres, aunque es de dominio público, salió en la prensa  el "ranking" (¡algunos gestores pueden sentirse orgullosos e incluso colgarse medallas por la estupenda labor realizada!) de clubs de fútbol españoles de primera división con las deudas que tenían y con la suma de lo que deben se daría de comer a todo el continente africano como mínimo durante un año, pero esto es fútbol, y el fútbol es así  y los que mandan tan tranquilos y sin que les salgan los "colores" (de la vergüenza o de la falta de ella).

Curso Básico Entrenadores.